La disciplina con un niño con TDA/TDAH se ha de aplicar de forma algo diferente que a los niños sin este déficit.
El TDAH es un reto, no necesariamente una excusa para los niños. Aún así, es posible que tengas que ser un poco más flexible en tus expectativas, si no quereis acabar deseperados.
Tenemos que ser más conscientes de cómo afecta el TDAH en su capacidad para escuchar, realizar tareas, y controlar sus impulsos. Sin embargo, que tenga TDAH elimina la expectativa de que vaya a mejorar en estas áreas.
Por lo general, lo adecuado es corregir al niño con TDA/TDAH del mismo modo que al resto. Sin embargo, es posible que tengas que hacerlo más a menudo y de forma más consistente. Necesitará más tiempo para aprender, una lección, un hábito, etc. Puede parecer que los padres de un niño con TDAH son como padres de cinco niños.
Cómo utilizar el Tiempo fuera con un niño con TDA/TDAH
Es aconsejable crear mucho contraste entre el tiempo de fuera y el de conducta apropiada. Para que el niño entienda cuál es el comportamiento deseado se habrá de reforzar positivamente, y alabar cada cosa buena, igual que se castiga la mala conducta. Si no encuentra una gran diferencia entre el tiempo de fuera y el tiempo normal, los niños no entienden bien las consecuencias.
Mantén los tiempos fuera breves y coherentes con el tema. Largos tiempos fuera pueden iniciar una batalla de voluntades. Para los niños más pequeños, de 1-2 minutos es suficiente. Un minuto por cada año de edad es el límite superior para el tiempo fuera, pero para los niños en edad preescolar, a veces de 30 segundos o 1 minuto de tiempo fuera es suficiente, si están tranquilos.
Mantén la calma. Si le dices a tu hijo para ir un tiempo fuera y él lo ignora, añade al menos 1 minuto al castigo. Si no va más, añadir un minuto más. Si él lo ignora por tercera vez, no lo recojas y lo arrastres al tiempo fuera – que pueden empeorar las cosas, y la atención, incluso la atención negativa, y puede reforzar el comportamiento no intencional.
En su lugar, impón una consecuencia que signifique mucho, como dejarle sin videojuegos el resto del día. Será importante darle esa consecuencia con calma y no hablar más de ello. Incluso si él quiere entonces hacer el tiempo fuera, es vital no ceder.
Un temporizador para señalar el principio y el final del tiempo fuera puede ayudar. Si tu hijo no va a cooperar, recordarle que el tiempo fuera no se puede iniciar hasta que esté en silencio en su lugar de tiempo fuera.
Práctica tiempos fuera. Pidele a tu hijo que finja que se porta mal, y que le envías al tiempo fuera, y que él lo cumple sin discutir ni pelear. Esto le ayudará a evitar problemas en el futuro.