La hipnosis es un método que promueve cambios en el comportamiento a través de la sugestión. La hipnosis ericksoniana no se lleva a cabo a través de sugestiones directas, sino de metáforas que favorecen el pensamiento creativo y reflexivo. Debido a esto se le atribuye una mayor eficacia que a la hipnosis clásica en personas refractarias a la hipnosis, con un nivel de sugestionabilidad bajo o que se muestran escépticas con el procedimiento. La hipnosis es un estado de focalización sensorial en el que la persona está concentrada en sus vivencias internas. Una persona bajo hipnosis “puede enfocar su atención en un pensamiento, recuerdo, sentimiento o sensación, logrando, si así lo desea, modificar sus percepciones, comportamientos y emociones en un estado de “relajación profunda psíquica y física”
La hipnosis que realizamos los psicólogos de nuestro centro de psicología es la hipnosis clínica. Usándola como un desinhibidor emocional, se define como el uso de la sugestión para provocar cambios en los procesos cognitivos, fisiológicos, emocionales y conductuales del paciente. La hipnosis clínica es un facilitador de cambio terapéutico; siempre, irá acompañada de otras técnicas de tratamiento, estará incluida en un paquete terapéutico realizado a medida para el paciente y para su problemática en cuestión. La hipnosis no es una terapia, es una herramienta
Cuándo es apropiada la hipnosis clínica?
- Hipnosis para gestionar el dolor
El uso de hipnosis tanto en dolor agudo como en dolor crónico es sin duda el ámbito clínico por excelencia de la hipnosis.
Las técnicas de analgesia hipnótica favorecen que el paciente no preste tanta atención, como suelen hacerlo, a la zona que le duele. Además ayuda a implantar la idea de que la intensidad de ese dolor la pueden manejar y modular ellos mismos. Favorece también la reinterpretación de las sensaciones dolorosas, provocando que sean más tolerables y menos incapacitantes. Por ende, con la hipnosis se favorece la idea de que el paciente puede ejercer cierto control y regulación sobre su dolor.
- Hipnosis para reducir la ansiedad
Además de todos los tipos de relajación existentes para el manejo de la ansiedad, es destacable la eficacia de la hipnosis clínica en trastornos de ansiedad como las fobias especificas (por ejemplo, el miedo a los perros o el miedo a volar), trastorno de pánico, agorafobia y la fobia social. La relación entre el grado de sugestionabilidad (cuanto más sugestionable seas mejor te vendrá la hipnosis) y la ansiedad es bidireccional por lo que será muy beneficioso el uso de esta técnica.
- Hipnosis para los trastornos psicofisiológicos o psicosomáticos
Englobamos en estos trastornos aquellas alteraciones físicas que se ven influidas por factores psicológicos. Estamos hablando de trastornos cardiovasculares, gastrointestinales, respiratorios, dermatológicos… etc. La hipnosis como técnica complementaria puede ayudar a reducir los síntomas mediante la sugestión y reducir el nivel de estrés general del paciente gracias a la relajación. Además, favorecen las estrategias para el afrontamiento de ese estrés.
- Hipnosis para tratar los traumas
Con la hipnosis clínica se facilita el acceso a la secuencia de recuerdos traumáticos, fomentando la exposición y afrontamiento a dichos recuerdos de manera progresiva.
La hipnosis se está convirtiendo en una herramienta muy útil y poderosa para potenciar tratamientos médicos y psicológicos.
